Visión y aprendizaje

El  90% de la información que recibimos del entorno llega a nuestro cerebro a través de la visión. En el colegio, los niños necesitan su visión para el 100% de las tareas. Muchos casos de bajo rendimiento y de fracaso escolar se asocian a problemas de Visión. Un niño puede tener una agudeza visual del 100% y presentar otros problemas visuales como un mal procesamiento de la información visual que recibe.

En Óptica Khroma hacemos un examen exhaustivo de las capacidades visuales del niño y le enseñamos a ver de forma correcta. Somos conscientes que tanto la visión como la audición se aprenden y podemos modificarlas mediante entrenamiento tanto en niños como en adultos. Por eso, os invitamos a venir a nuestro Centro Visual y Auditivo para valorar vuestra experiencia y poner a nuestros profesionales a vuestro servicio.

¿Dificultades de aprendizaje o bajo rendimiento visual?  

Tanto los padres como los profesores pasan mucho tiempo con los niños y es imprescindible que conozcan los síntomas generales de un problema visual. Un problema visual no tiene por qué ser necesariamente que el niño necesite gafas. Hay muchas otras áreas que no se trabajan ni se comprueban en un examen visual rutinario que interfieren directamente en el aprendizaje. Ante cualquier dificultad de aprendizaje debería descartarse que no se trate de un problema visual.


Es importante observar en la escuela si el estudiante...

- Se pierde al leer y tiene una comprensión lectora pobre
- Mueve la cabeza al leer
- Ladea o gira la cabeza al escribir
- Evita las tareas de cerca
Utiliza el dedo como indicador
Invierte letras y números
Tiene dificultades al copiar de la pizarra
Omite o relee palabras o letras
Se distrae con facilidad o le cuesta mantener la atención
Presenta mala escritura
Orienta mal los dibujos en el papel
Confunde palabras similares
Tiene pobre coordinación motora


Problemas de lectura

 

Problemas de aprendizaje 

El desarrollo neurológico infantil es un proceso complejo y casi artesanal, que requiere numerosos factores y diferentes variables trabajando conjuntamente para lograr el éxito. Este proceso dura aproximadamente los primeros 6 años de la vida del niño y culmina con una organización neurológica adecuada, dotándonos de las funciones corticales que residen en el neocórtex y que son una característica propia y única del ser humano, es decir:

  • La lectura o la capacidad de ver un símbolo visual abstracto, reconocerlo y entender lo que significa.
  • La comprensión auditiva o la capacidad de percibir un símbolo auditivo abstracto y entender lo que significa.
  • El lenguaje o la capacidad de emitir símbolos verbales/orales abstractos, dotados de significado.
  • La escritura o la capacidad de generar manualmente símbolos abstractos dotados de significado.

Estas cuatro funciones neurológicas sofisticadas implican el procesamiento de información de tipo abstracto por parte de nuestro cerebro y se hallan en la base de todo proceso de aprendizaje posterior. Para lograr que maduren, el cerebro del niño debe desarrollar unas herramientas de procesamiento de información más básicas a nivel visual, auditivo y motor mediante un control postural que debe estar precedido por una correcta conciencia del propio cuerpo y así generar respuestas motoras verbales o manuales de forma organizada.

Cuando evaluamos a un niño nos preguntamos: ¿tiene este niño todas las herramientas neurológicas necesarias para el procesamiento de la información? Y si las tiene, ¿están correctamente organizadas? Si como respuesta a estas preguntas observamos que una o varias herramientas neurológicas no están adecuadamente organizadas o están ausentes, podremos intervenir sobre el origen del problema: la organización neurológica del niño, en lugar de dirigir la intervención hacia los síntomas de esa desorganización. Las principales herramientas neurológicas implicadas en el desarrollo de la lecto-escritura se pueden resumir según el siguiente esquema: 

Herramientas lectoescritura

El cerebro debe ser capaz de integrar las informaciones de cada una de las entradas sensoriales (visión, audición, propiocepción, tacto, etc.) para poder formar un único mapa de la realidad y a partir de ahí poder establecer respuestas adaptativas de manera rápida, precisa y eficaz, con el mínimo consumo de energía. 

 

Importancia de los movimientos oculares en la lectura

¿Cómo influye la visión binocular en la lectura? Durante la lectura los dos ojos tienen que enfocar a la par y dirigirse al mismo punto para tener una visión nítida y única que permita una visión confortable.

Movimientos oculares 1


Movimientos oculares 2


¿Cómo influyen los movimientos oculares en la lectura y en la escritura? Durante la lectura se van produciendo movimientos de fijación (sacádicos) al pasar de una palabra a la siguiente y al hacer un salto de línea. Si estos movimientos no son precisos, la siguiente palabra no se localiza efectivamente y durante la lectura se pierde velocidad y probablemente comprensión del texto. Un mecanismo similar se produce durante el proceso de escritura.


Habilidades visuales

  • Discriminación visual: Habilidad para discriminar patrones y figuras. Va a hacer que seamos conscientes de características distintivas de formas y objetos. Incluye forma, orientación y tamaño. Debemos ser capaces de interpretar las letras, si no tenemos habilidad para discriminarlas podemos tener una lectura lenta.
  • Percepción figura-fondo: Habilidad para identificar un objeto dentro de un fondo complejo o de otros patrones, por ejemplo, una letra dentro de una palabra o una palabra dentro de un párrafo.
  • Constancia de forma: Habilidad para reconocer formas, aunque cambien de tamaño, color u orientación. Consigue que identifiquemos una misma letra, número o palabra, independientemente del estilo de la grafía.
  • Relaciones visuo-espaciales: Habilidad para relacionar y percibir la posición de objetos en el espacio. Permite percibir las posiciones de los objetos en relación a uno mismo y/o en relación con la posición relativa de los objetos. Gracias a la visuoespacialidad podemos ubicarnos en el espacio y ubicar las cosas dentro de él, por lo que esta habilidad nos permite diferenciar, por ejemplo, una d de una b. Esta habilidad está muy relacionada con una buena definición de la lateralidad corporal.
  • Memoria visual: Habilidad para reconocer un estímulo después de un breve periodo de tiempo. Evalúa la capacidad del niño de reconocer y recordar información presentada visualmente, reconoce las unidades visuales ya sean grafemas, sílabas o palabras.
  • Memoria visual secuencial: Habilidad para memorizar una secuencia de patrones. Es de gran importancia en la lectura, en especial de palabras prolongadas y para el cálculo matemático.
  • Cierre visual: Habilidad para identificar una figura cuando está desfragmentada. Permite que determinemos cuál es la percepción final de un estímulo visual, sin que estén presentes todos los detalles. Cuando aprendemos a leer, vamos haciendo sacádicos sílaba por sílaba, pero a medida que nos vamos convirtiendo en buenos lectores necesitamos una habilidad visual que nos permita hacerlo rápido. El cierre visual nos permite complementar las palabras y así no tendremos que realizar tantos movimientos oculares ahorrando recursos y energía.

 

Importancia de la percepción auditiva en el aprendizaje

Entre meramente oír y oír adecuadamente para entender y hablar, existen distintos niveles de procesamiento de la información. Se denomina Procesamiento Auditivo Central, "a lo que hace nuestro cerebro con lo que oímos"; a todo el podado previo de la información, antes de llegar a la comprensión, que debe realizar el Sistema Nervioso Central. Si la organización de la ruta auditiva no se ha desarrollado adecuadamente, nos encontraremos numerosos síntomas en el infante con dificultades escolares: desde leves problemas para centrar y mantener la atención auditiva, hasta otro extremo como es el trastorno de hiperactividad con déficit de atención.

La distorsión auditiva es un proceso por el cual el/la niño/a oye con menor o mayor intensidad en ciertas frecuencias que en el resto. Esto afecta especialmente al rendimiento escolar, ya que leer en la escuela, es leer en voz alta, para lo cual hay que asignar a cada letra o símbolo visual un sonido o símbolo auditivo. Para lograr esto la ruta auditiva ha debido de asignar a cada fonema su sitio preciso en el diagrama de la audiometría. A este proceso se le denomina "conciencia fonológica". En general encontramos los fonemas situados:

  • Consonantes duras (P, B, D, M, N, etc.): por debajo de los 1000Hz.
  • Vocales y diptongos: entre 1000 Hz y 1500 Hz.
  • Sonidos silabeantes (C, S, Ch, etc.): por encima de los 1500 Hz.
Percepción auditiva


Se da el caso de que hay niños que perciben las vocales y los diptongos en primer lugar, lo que tiende a enmascarar la percepción de las consonantes. En la conversación diaria esto resulta raramente apreciable, sin embargo, en el colegio, el profesor a menudo habla rápidamente y utiliza palabras nuevas para los alumnos. El/la niño/a puede comenzar a escribir "bate" en lugar de escribir "date" porque no ha oído correctamente las consonantes debido a que el sonido de la "a" las ha camuflado.

¿Por qué un niño escribe correctamente la palabra "problema" algunas veces y en cambio otras veces no? Puede depender de la voz del profesor, de su pronunciación, y de la rapidez con la que usa los fonemas. Por lo tanto, el que él/ella pueda o no corregir puede ser el resultado de sus propias limitaciones auditivas dependiendo del fonema que no oyó bien. Esto sobre todo depende del estado fisiológico, es decir sueño, cansancio, hambre, un resfriado, mocos en el conducto auditivo, etc.


Importancia de la lateralidad en el aprendizaje escolar

El cuerpo humano consta de dos mitades que son como dos imágenes especulares, la parte derecha y la parte izquierda. La movilidad del cuerpo está controlada por el cerebro y los nervios centrales que se cruzan de un lado a otro en la parte inferior del encéfalo. Esto significa que cada parte del cuerpo depende del lado opuesto del cerebro. El propio cerebro está formado por dos mitades casi idénticas, que tienen diferentes funciones pero complementarias, unidas a través del cuerpo calloso. El cuerpo calloso es una red de fibras nerviosas por donde viaja la información de un hemisferio al otro para que el hemisferio derecho sepa lo que hace el izquierdo y viceversa.

Para que sea posible responder adecuadamente a las exigencias escolares es necesario que el niño tenga una buena organización lateral. La lateralidad es una etapa evolutiva del desarrollo neuro-senso-psico-motriz que se caracteriza por dar orden en la intervención de las distintas áreas cerebrales.

Lateralidad


En la etapa lateral se ha desarrollado mucho el lenguaje, la organización espacial, el control y la inhibición motriz, la manipulación más hábil de una mano, el predominio de un ojo, de una oreja, se interpreta eficazmente la información de los mensajes orales, es capaz de resolver las simetrías y las coordenadas en el papel. El cuerpo calloso puede desarrollar plenamente su función si las otras estructuras neurológicas actúan con armonía.

Si en niño / a tiene una buena lateralidad podrá integrar los conocimientos con menos consumo energético.

Cuando se inicia el aprendizaje de la lectura y la escritura es muy importante poseer unas coordenadas bien organizadas para orientar en el espacio y el tiempo (letras y números). Sin una buena organización lateral, el/la niño/a no sabe si “45”, “54”, “el”, “le” representan las mismas cantidades, significan los mismos mensajes o son garabatos aleatorios. Aunque las secuencias tienen los mismos elementos son absolutamente distintas.

Una de las cosas que hace que los dos hemisferios cerebrales no sean iguales es la presencia de las áreas del lenguaje - las áreas de Wernike y Broca -- Este área del lenguaje está directamente conectada con el área auditiva que nos informa de cómo estamos hablando para poder realizar los ajustes necesarios en nuestro volumen, calidad etc. Este centro del lenguaje está localizado en un lugar bien definido y casi siempre es en el hemisferio cerebral izquierdo.

La lateralización auditiva del/la niño/a es por tanto un elemento fundamental en el desarrollo del lenguaje hablado, ya que el oído director debe ser el que está ligado a la zona del lenguaje para ganar en velocidad de procesamiento de la información auditiva, al realizarse ésta en el mismo hemisferio cerebral. La lateralización auditiva es una parte importante dentro de un proceso más global que implica además al ojo, mano y pie.

 

¿Qué se debe tener en cuenta cuando aparecen inversiones en la escritura?

Primero hay que saber por qué pasa y luego actuar en consecuencia. La primera posibilidad es que el niño/a aún no esté preparado para resolver los aspectos espaciales que se le están planteando cuando se le pide que escriba grafías asimétricas. Que su lateralidad no está estructurada. Otro posible desorden es una deficiente organización lateral, puede ser cruzada, contrariada... Una percepción visual inmadura o desordenada. Insuficiente conocimiento del esquema corporal y del espacio bidimensional. Dispraxia o dificultad para realizar automáticamente los movimientos, en este caso las grafías.